El pasado sábado 16 de mayo, Ontígola volvió a convertirse en el epicentro del talento emergente con su ya esperado Festival de Bandas, un encuentro que cada año reúne a proyectos jóvenes con ganas de comerse el escenario. Entre las propuestas más frescas de esta edición destaca The Dirty Trickers, una banda que llegó dispuesta a demostrar
por qué están empezando a sonar con fuerza en el circuito local.
Con una mezcla de actitud, energía y un sonido entre el rock, metal y hard rock, The Dirty Trickers prometen un directo sin filtros, de esos que se viven pegados a la valla y
con el volumen en el pecho. Su presencia en el festival fue una de las más esperadas por quienes siguen de cerca la escena emergente, y su paso por Ontígola marcó un antes y un después para esta banda.

The Dirty Trickers defienden la esencia del power trío, exprimiendo al máximo sus posibilidades para lograr un sonido brutal en directo. Esta banda está compuesta por, Luis a la voz y al bajo. Luis tiene una voz rasgada muy chula, haciendo las canciones más suyas, con toque personal. A la guitarra Alberto, que demostró tener un buen control de las cuerdas en los múltiples solos que nos ofrecieron en el concierto y Daniel a la batería, el motor del directo. Cada golpe marca el pulso del concierto y convierte cada tema en una descarga de energía que arrastra al público sin dudarlo.
Antes de entrar en materia y contaros como fue el concierto, pudimos hablar con la banda, minutos antes de su actuación, para hacerles algunas preguntillas. Os las dejamos por aquí:
– Para quienes aún no os conocen, ¿cómo definiríais el sonido de The Dirty Trickers en una frase?
Más rápido, más sucio, más alto.
– ¿Qué significa para vosotros tocar en un festival como el de Ontígola, donde tantas bandas emergentes encuentran su espacio?
Participar en el Ontifest es una verdadera descarga de adrenalina y gratitud. Al final, tocar un instrumento y tener una banda tiene un solo objetivo: expresarte y compartir lo que haces con los demás. Valoramos muchísimo una iniciativa así, que apuesta por dar visibilidad real a las bandas que formamos las dos asociaciones musicales de Ontígola. Es nuestra casa y nuestra oportunidad de conectar.
– ¿Cuáles diríais que son vuestras influencias más claras, tanto musicales como de actitud escénica?
Estamos claramente influenciados por el rock/heavy y trash metal de las bandas grandes de los 80 y 90 como Motorhead, Metallica, Judas Priest, Ozzy…
– ¿Qué planes tenéis para este 2026?
Tenemos pensado salir y darnos a conocer con el trabajo que ya tenemos hecho a la vez que seguimos creando y aterrizando nuevos temas propios que tenemos “a fuego lento”.
El frío de la noche ya empezaba a calar cuando The Dirty Trickers subieron al escenario como los últimos participantes del festival. A esas horas, parte del público había emprendido retirada, pero los que se quedaron lo hicieron con ganas, y vaya si se notó: el ambiente seguía caliente, vibrante, con ese tipo de energía que solo se da cuando la gente que queda es la que realmente quiere escuchar música.

Arrancaron con un setlist variado y valiente, mezclando temas propios con una selección de covers que hicieron que más de uno olvidara el frío. Comenzaron con un clásico de Black Sabbath “Paranoid”, continuando con “Doctor, Doctor” (Doctor, Doctor Luiiiiissss). Siguieron con el clásico rebelde “We’re Not Gonna Take It” hasta el mítico “Breaking the Law” de Judas Priest, pasando por Metallica con “Whisky in the Jar”, la banda demostró que sabe moverse con soltura entre los grandes himnos del rock y del metal.
Uno de los momentos más comentados llegó con Ace of Spades, de Motörhead. Una canción tan rápida y exigente que incluso bandas veteranas la sudan. Hubo problemas con las entradas
de los instrumentos, sí, pero lejos de restar, añadió humanidad al directo. Y aun así, la banda salió adelante con actitud, tirando de garra y de complicidad entre ellos. Entre las versiones, los Dirty Trickers se reservaron espacio para dos temas propios, “T.D.T” y “Raise the fire” donde dejaron ver su identidad: riffs directos, batería a topisimo y una actitud que mezcla descaro y ganas de crecer.
Como os habíamos comentado al comienzo de la cónica, esto era una competición y ¡ojo! que quedaron terceros en el concurso, compitiendo contra seis bandas en total. Un resultado más que digno para un grupo emergente que pisa fuerte y que, a pesar del frío y de la hora, consiguió mantener al público animado y conectado.

The Dirty Trickers cerraron la noche con la sensación de haber dejado huella. No solo por las canciones, sino por la actitud: la de una banda que quiere más, que disfruta del escenario y que tiene claro que este es solo el principio. Les seguiremos la pista y deberíais hacer lo mismo, me da que pronto les volveremos a ver, de momento por Madrid, así que ya sabes, búscalos en sus redes sociales para no perderte próximos conciertos.
Crónica y Fotografia : Laurilla de Metalsexx para Fenix MetalRock