El pasado sábado 25 de mayo Madrid volvió a demostrar que es territorio renero. La sala, llena hasta arriba y con un ambiente festivo desde antes de abrir puertas, recibió a El Reno
Renardo, maestros absolutos del heavy metal friki, ese híbrido entre power metal, heavy clásico y humor ácido que solo ellos saben hacer. Y lo que se vivió allí fue, sencillamente, una
fiesta monumental.
Desde el primer minuto quedó claro que la banda venía con ganas de liarla. Tras un video muy emotivo con agradecimientos de otras bandas y de los fans y con típicos videos caseros muy
graciosos como ellos, de anuncios y demás, dieron paso a la intro habitual, “la típica intro”. Arrancaron con “Cipote Ancho”, con una pequeña intro en instrumental, uno de sus temas más
coreados, que encendió a la sala aun más si cabe.

Continuaron con un tema muy a la moda “No quiero ir al gym” y con “Meriendacena medieval” ¡muy gym y ñam todo!
Estrenando su décimo álbum; Queso Fresco, Queso Curao, tocaron la canción “Yisusctrist”.
Donde salió el mismismo, tirando obleas gigantes al público de Madrid, todo un espectáculo y muy ricas, por cierto.
Con la canción “Spoilerman”, nos llevamos un sustico, porque hubo una guitarra que se quería ir ya de farra que se desatornillo en mitad de la canción, pero no paso ná porque comenzaron la canción y apañaó.
Este concierto, fue un no parar de temazos “Ctrl alt supr”, “Camino a moria”, “Festival”, “sonda anal” …. Podría poneros todos, pero es mejor que los veáis en directo y disfrutéis de
este show, porque no solo son las canciones, el tío que se disfraza es lo más.

Para finalizar este pedazo de bolo, fueron con lo mejor de lo mejor: “Qué has tomao” (fijo que más de uno y de una se lo preguntarían esa noche mucho después del concierto), “El
bogavante”, “Tu hámster”, y parte del Mongomix, con esa legendaria cover de Metallica “Chicken es pollo”, dos mega temas que ya si escuchas la canción, vamos a decir “original”, te sale la versión del Reno Renardo si o si (y lo sabes). Y como no, para finalizar su mítica “Crecí en los 80” himno que hicieron que absolutamente nadie se quedara sin cantar.
El cierre fue una auténtica celebración renera, de esas que te dejan la voz tocada y la sonrisa puesta durante horas. Porque si algo quedó claro esa noche es que El Reno Renardo no da
conciertos: monta fiestones épicos donde el metal y el humor se mezclan hasta que no sabes si estás en un bolo o en la mejor fiesta del año.
Espero les volvamos a ver pronto en algún concierto o festival.